Gurudev — el yogui integral







El yoga integral es aquel, que permite al practicante desarrollar en forma armónica todos y cada uno de los aspectos de su personalidad, el aspecto emocional, mental, físico, etc.



Es difícil determinar si Srila Gurudev es un bhakti—yogui, jñana—yogui o quizás hatha—yogui.



La verdad es que su esencia es integral, y se desarrolla intensamente en todos los aspectos, así que podríamos decir que Gurudev es un yogui integral.



Para quien anda en el camino del bhakti, verá en Gurudev al devoto de Krishna, para quien es vedanti, verá en él, la esencia de los Upanishads, para quien se desarrolla por el cuerpo, verá al hatha—yogui.



Lo cierto es que Gurudev es tan multifacético, tan amplio y profundo, que cada uno puede ver la totalidad en la que vive cada uno de los yogas. Así como escribe al comenzar el libro: "Por eso amo el hinduismo, porque en público soy un vaiṣṇava, con mis amigos más cercanos un śaiva y en mi intimidad un śākta..."







Gurudev y el yoga integral



Gurudev relató en una oportunidad su proceso en el yoga integral de la siguiente manera: "Para mí, yoga era bhakti y no comprendía cómo podía haber gente que podía pararse sobre la cabeza y decir que era yoga, como podía haber gente que se sentaba con los ojos cerrados y decir que esto es yoga. Me parecía aburrido que gente se preguntara: ‘¿quién soy yo?..' ¡Que me importa! A mí me gustaba el bhakti, Krishna y Radha, escuchar sus pasatiempos, leer sobre ellos, para mí eso era vida espiritual, eso era yoga, durante 7 años. Sólo cuando me encontré con Swami Vishnudevananda, comencé a ver la importancia que un guru le daba al hatha—yoga, posturas. Recuerdo que me dije: Yo voy a continuar con el bhakti, Swami Sivananda, Swami Vishnu, Krishna, pero esto no. Luego Swami Vishnu me dijo: ‘¡no! Usted va a hacer hatha—yoga'. Como él me dijo, comencé. Desde las primeras clases, cuando llegaba a la relajación final, sentí una paz, que había algo espiritual.



Luego me costó mucho con el raja—yoga, no entendía, ¿qué importancia podía tener la mente? Hasta que lo entendí.



El proceso del yoga es un proceso de expansión. Hay mucha gente que no está desarrollada en todos los aspectos. Sólo desarrollada en uno solo.



Es decir, eso no nos puede pasar, el yoga es integral. El yoga quiere que le des importancia al corazón, que sentimentalmente seas una persona desarrollada y madura, que intelectualmente sepas dónde vives, sepas acerca de las plantas y de los países, y que sepas acerca de las razas, y de historia y geografía, y todo lo que puedas saber, que no descuides el arte: o que pintes o que bailes, que no descuides tu cuerpo: hatha—yoga, que no descuides ninguno de los aspectos. Entonces, por más que te atraiga uno de los senderos, puede que sea tu sendero, pero tú también eres otras cosas. ¿Te atrae el raja—yoga? Es importantísimo desarrollar y fortificar la mente, pero tú no eres solo mente. Hay gente que se desarrolla mucho en un aspecto, y realmente ignoran un gran potencial de sí mismos que no puede quedar ignorado, y el sendero del yoga, por lo menos en el principio, en integrativo, no porque yo no corra rápido, no voy a correr, tratas de correr, y vas a correr mejor de lo que correrías si no lo practicaras. Así hay gente que dice: "No soy bueno para la música". Haz música, y vas a hacer mejor que si no hicieras. Y vas a ver como todo se va integrando, en una unidad más y más desarrollada y más madura, y vas desarrollando todo tu potencial, a través de todos tus diferentes aspectos, y se va transformando todo en una armonía, en un equilibrio, que es parte de nuestra madurez.







Gurudev y el yoga intregral de Aurobindo







Gurudev es también un gran admirador del Yoga Integral de Aurobindo. Ha leído y estudiado profundamente su visión. En sus conferencias, menciona a menudo la filosofía de Aurobindo y explica las diferencias filosóficas con el yoga Integral de Sivananda. Gurudev define su propio mensaje como sakshi—purna—yoga, que es la el "yoga integral de la observación". En su visita a Delhi, India, visito el ashram de Aurobindo. La Madre de Pondicherry estuvo en ese lugar, y es posible ver aun la silla donde ella se sentó. Allí rezó, hizo hatha—yoga y ofreció sus reverencias a estos dos grandes del espíritu.