Muchas religiones y culturas han utilizado los cuentos y las parábolas para educar e inspirar. Las conferencias invitan al debate filosófico, amenazan al ego y excitan la mente. La ventaja del cuento es que es inocente, no está direccionalizada a la mente sino al corazón, no es para debatir.
No soy ni pretendo ser el autor original de estos antiquísimos cuentos, el autor original de la mayoría de ellos es el pueblo y su sabiduría, el origen y nacimiento de muchos de ellos se pierde en la historia. En mi vida he escuchado y leído un sinfín de parábolas, leyendas y cuentos de muy variados orígenes y culturas, después de tantos años he decidido ponerlos por escrito para compartirlos con otros, quizás como una manera de retribuir a la vida parte de que me ha regalado. En su momento cada uno de estos relatos me dio algo, unos me inspiraron, otros echaron luz sobre verdades que no me habían quedado claras. Esta obra se trata de una recopilación orgánica que se ha desarrollado a lo largo de una búsqueda.