Om, que se alimenten y funcionen adecuadamente mi lengua, prāna, ojos, oídos, mi fuerza, así como también todos los demás órganos de los sentidos.

Tal y como se establece en los Upanishads, todo es Brahman.

¡Que nunca jamás ignore a Brahman!

¡Que nunca jamás Brahman me ignore a mí!

¡Que nunca jamás haya indiferencia mutua!

¡Que nunca jamás exista indiferencia!

Que viva de acuerdo a las diferentes virtudes mencionadas en los Upanishads... y, devoto y seguidor del Ser...

Om... paz, paz, paz...