pūṣann ekarṣe yama sūrya prājāpatya
vyūha raśmīn samūha
tejo yat te rūpaṁ kalyāṇa—tamaṁ
tat te paśyāmi yo 'sāv asau puruṣaḥ so 'ham asmi
¡Oh Pūshan, Ekarshi, Yama, Sūrya, Prājāpatya!, por favor remueve el velo del resplandor de tu luz para ver así Tu forma divina de bienaventuranza, y realizar que soy aquel espíritu que yace en ti.

Generalmente pensamos que cualquier dificultad para ver un objeto se debe a su lejanía, a la oscuridad, o por no estar en el espectro de nuestra visión. Sin embargo, en relación al Sol ocurre algo muy diferente, aunque no encontremos ninguno de los obstáculos antes mencionados, es imposible mirarle directamente. Es decir, evidentemente no podemos hablar de oscuridad, ya que el Sol consiste en una fuente de luz; no se encuentra secretamente escondido ni hay nada que se interponga entre nuestra visión, muy por el contrario... Al situarnos frente al Sol y observarle directamente, nuestros ojos pueden verse seriamente afectados por su luz y radiación.



En definitiva, cuando el Sol encandile nuestros ojos, seremos nosotros los interesados en apartar nuestra vista. No mirarle para protegernos... El verle nos daña, mirarle puede herirnos... Si deseamos ver el Sol no pediremos que remueva su luz, porque entonces nos encontraríamos sumidos en la mayor de las oscuridades; pediremos que remueva el velo o, en otras palabras, el obstáculo que nos impide verle... El Sol del Ser no está lejano en términos físicos, nada lo cubre, no está escondido, nada lo obstruye, pero somos nosotros los que no estamos preparados para ver lo más cercano, para mirar directamente la fuente de la poderosa luz de la Verdad...



Mirarlo directamente es dañar nuestra visión actual acerca del mundo, la vida, la existencia, los demás y nosotros mismos...

Este verso es parte de una oración dirigida a Pūshan, Sūrya como el Sol, a Ekarshi o aquel "veedor", o aquel riṣi que lo ve todo, solitario porque ve el Uno, o ve más allá de la dualidad...



Vyūha raśmīn samūha tejo... "por favor remueve el velo del resplandor de tu luz para ver"... Aquí no se le está solicitando al Ekarshi, o al riṣi, que remueva su luz, sino el velo del resplandor de su luz con el objeto de ver...

Para decirlo con mayor claridad, este verso consiste en una plegaria para que sean removidas de nuestros ojos las cataratas que nos impiden realizar el Atman, que se remueva este velo que no es otra cosa que una miopía espiritual...

Miramos pero no vemos más que el velo de nuestras conclusiones, ideas e interpretaciones, la cortina de pensamientos confeccionada por la mente. No vemos lo que es tal y como es, sino tal y como nos parece a nosotros. En realidad, maya es el mundo ilusorio que nosotros mismos hemos creado a nuestro alrededor, un mundo imaginativo dentro del cual cada uno de nosotros vive.

Aunque a simple vista nos dé la impresión que todos vivimos en un mismo planeta, de hecho cada uno de nosotros vive dentro de su propio mundo dual de felicidad y sufrimiento, placer y dolor, triunfos y derrotas etc. Es decir, dentro de la propia realidad mental que ha confeccionado. En mi mundo, determinada reacción es legítima y aceptable; en tu mundo la misma actitud puede ser ofensiva y hasta motivo de riña.

Esta realidad ilusoria creada por la mente posee su brillo, nos sentimos inclinados y hasta atraídos a desarrollarla, la manufacturamos nosotros mismos. Confeccionamos mundos imaginativos a nuestro alrededor movidos por la comodidad y por nuestro deseo de seguridad. La realidad escapa a nuestro control, es inseguridad, no puede ser manipulada, pero la fantasía es creada a nuestra propia medida.

Será imposible contactarnos con la vida, la existencia, la realidad, mientras no tengamos el valor de renunciar a nuestras fantasías, sueños, imaginaciones e ilusiones, lo cual es entregarnos... sarva dharman parityaja...

Tal y como lo expresa el famosísimo mahavakya vedántico... Brahma satyaṁ jagan mithyā jivo—brahmaiva naparah o "Sólo la realidad es, este mundo es ilusorio y falso, el alma es Brahma o Realidad"...

Es decir, sólo la realidad realmente es... mientras no te descubras a ti mismo como realidad, mientras creas ser algo o alguien dentro de tu sueño, mientras no renuncies a tu mundo ilusorio, tú mismo seguirás siendo una fantasía, confeccionado de la sustancia de la cual están hechos los sueños... sólo renunciar a tu imaginación será realizarte a ti mismo como... Aham Brahmasmi...

Te realizarás como realidad... o lo que realmente eres...

So 'ham asmi... este verso contiene una importantísima fórmula vedántica: soham o "Yo soy eso". Tras toda esta realidad objetiva de formas y nombres yace una única naturaleza, espíritu, y eso es lo que realmente eres. Porque lo que el sabio aquí declara, desde su experiencia, es que lo que yace tras ese resplandor deslumbrante, tras ese velo dorado, soy yo. Eres tanto el principio como el final de la gran búsqueda de la Verdad, en ti comienza y termina la búsqueda de Dios...

La ilusión se caracteriza por la dualidad, porque es de naturaleza relativa, sólo la Realidad es absoluta, lo que es... tal y como es... Por lo tanto, dicha realización será posible sólo trascendiendo toda dualidad, tanto el dolor como el placer, la tristeza y la felicidad, la oscuridad y también la luz. Esto implica ir más allá de la mente, la cual es la fuente de toda división...

Podemos referirnos a la luz como el resultado exitoso de haber trascendido la oscuridad. Sin embargo, esto sería una nueva fractura, el Todo se encuentra más allá tanto de la oscuridad como de la luz... y eso... eres tú...

La mayoría de los senderos religiosos y espirituales nos enseñan técnicas y métodos para ir más allá de la oscuridad, para trascender las tinieblas. Sin embargo, hay otra cortina que oculta la Verdad, el velo de la Luz...Puedes esforzarte por superar las tinieblas, pero nada de lo que practiques, hagas o realices puede descorrer la cortina de luz...