
El
Vimukti karma yoga es el arte de la acción desinteresada; nos enseña a actuar en consonancia con el
dharma, es decir, con el papel que se nos ha asignado en la vida, sin expectativas por los resultados. Debido a que todo ser humano está abocado a la acción, este sendero en una de las vías más esenciales dentro del yoga.
La diferencia entre un simple trabajo y el servicio desinteresado no reside en el tipo de labor, sino en el espíritu de desapego que alberga quien lo lleva a cabo. Cabe la posibilidad de que dos personas realicen, a simple vista, el mismo trabajo, y solo uno pueda considerarse karma yoga. Entonces comprenderemos aquel sabio proverbio zen que dice: «Antes de la iluminación cortamos leña, llevamos agua... Después de la iluminación, cortamos leña, llevamos agua...»
En la práctica del seva, ampliamos el corazón y nuestra labor se vuelve una expresión de amor. El servicio junto a otros buscadores, en una atmósfera espiritual es un medio ideal para esta práctica que puede incluir tareas de limpieza, cocina, administrativas, jardinería, y asistencia durante talleres y retiros. Además, nuestra sadhana es más efectiva cuando se lleva a cabo en asociación de otros hermanos y hermanas espirituales y bajo la guía de un verdadero maestro iluminado.